Las medidas que deben tomar las personas con obesidad frente al coronavirus

La obesidad es una patología crónica que es considerada como un factor de riesgo para contraer la infección por COVID-19 y a su vez, puede producir mayores complicaciones durante la enfermedad, independientemente de la edad de los enfermos. En Chile afecta al 31,2 por ciento de la población y al 35 por ciento de los adultos mayores.

La obesidad es una enfermedad crónica en la cual el exceso de peso produce varias alteraciones en el organismo, entre las cuales destacan resistencia a la insulina, disminución de las defensas y alteración del equilibrio natural de los microbios del intestino.

Según explica la Dra. Karin Papapietronutrióloga del Hospital Clínico Universidad de Chile, en la web de la misma casa de estudios, “estas alteraciones no sólo aumentan el riesgo de contraer la infección por COVID-19, sino además cuando se adquiere, las personas tienen mayores complicaciones durante la enfermedad, independientemente de la edad de los enfermos”.

Se considera que una persona tiene obesidad cuando su exceso de peso es mucho en relación a su estatura y esto se verifica por una fórmula matemática, llamada índice de masa corporal (IMC), el cual es mayor a 30 K/m2.

La Dra. Papapietro alerta que “dada la desventaja que representa la obesidad frente al COVID-19, todas las personas con obesidad deben extremar las precauciones de aislamiento social y lavado de mano frecuente”.

Asimismo la especialista recomienda que “se debe realizar ejercicio físico suave diariamente, aunque sea solo por algunos minutos en personas sin entrenamiento, ya que ayuda a reducir la resistencia insulínica, reduce el estrés psicológico y mejora las defensas, por lo cual es de gran ayuda”.

La dieta en esta situación de contagio del virus es de gran importancia. Como indicó la especialista, es preciso evitar o al menos disminuir el consumo de alimentos que bajan las defensas del organismo y favorecen la resistencia insulínica. Entre estos productos se encuentran principalmente la comida chatarra, bebidas y jugos de fantasía; otros industrializados como las papas, suflés, ramitas, etc.; las golosinas, helados y galletería; además de las comidas altas en grasas como los embutidos, quesos maduros (amarillos) y carnes grasosas.

Por otro lado, recomendó comer diariamente alimentos que mejoren las defensas, restablezcan el equilibrio de los microbios intestinales y aporten vitaminas y antioxidantes. Estos son principalmente las legumbres y verduras. “Dos a tres frutas naturales variadas serán suficiente para los objetivos”, indicó. A esto, se suma la necesidad de asegurar el consumo de proteínas con pescado y mariscos (frescos, congelados o enlatados al agua), carnes blancas, vacuno magro, lácteos descremados y huevo. Se debe mantener una buena hidratación, bebiendo abundante agua.

¿Cuándo acudir a un centro asistencial?

La presencia de síntomas leves como tos, mucosidad nasal, dolor abdominal y dolor de cabeza puede ocurrir en pacientes con obesidad y no necesitan atención especializada. Probablemente pasarán con un medicamento como paracetamol y mayor consumo de agua.

Si ha tenido contacto con una persona con Covid-19 y no tiene síntomas, las personas deben mantenerse en casa por dos semanas.

En caso de presentar dificultad para respirar o fiebre alta (más de 38,5) es mejor comunicar los síntomas para concurrir a un lugar para consulta médica cerca de la residencia del paciente.