El 60 por ciento de los pacientes con cáncer presenta dolor irruptivo

Este tipo de dolor oncológico aparece de manera súbita y espontánea e incapacita severamente a quienes lo padecen. Los expertos enfatizan en la importancia de contar con el apoyo de un equipo multidisciplinario así como del tratamiento temprano con fármacos específicos y que se ajusten a las crisis de dolor.

Según las cifras del Ministerio de Salud (MINSAL) el cáncer es la segunda causa de muerte en nuestro país, con una mortalidad del 25%. Afortunadamente, los últimos avances médicos permiten cada día más detectarlo tempranamente, ofrecer innovadores tratamientos y mejorar el pronóstico y por lo tanto la calidad de vida de los pacientes.

Justamente fue esto último lo que se abordó en el IX Congreso Latinoamericano de Cuidados Paliativos que reunió a especialistas de distintos países, quienes expusieron la relevancia que cobran estos tratamientos al igual que las terapias de apoyo psico-social cuando se trata de enfrentar el cáncer. Una de las áreas que se abordó fue el denominado dolor irruptivo oncológico, “síntoma” y/o condición médica que se presenta en al menos el 60% de los pacientes oncológicos sin importar el tipo de cáncer.

“El dolor irruptivo se presenta de manera súbita y espontánea y dentro de la escala EVA de dolor se clasifica entre 7 y 10. Puede ocurrir varias veces al día y su duración no va más allá de los quince a 30 minutos”, explica el doctor Rodrigo Fernández, Jefe de la Unidad de Dolor y Cuidados Paliativos del Hospital Salvador. Este tipo de crisis severas de dolor, son por demás muy incapacitantes para quienes las padecen y deben ser controladas con fármacos que tengan un efecto en menos de cinco minutos. “Para tratarlo contamos ahora con un novedoso fentanilo, que administrado por vía transmucosa logra controlar una crisis de dolor de forma casi inmediata y con mayor efectividad que la morfina”, añade el doctor Javier de Castro, jefe de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz, en Madrid (España), quien fue uno de los expositores principales del encuentro regional.

Este fármaco, es un opiáceo que se utiliza hace muchos años para tratar los dolores asociados al cáncer. En otros países existen presentaciones para administración, sublingual, nasal y transmucosa, siendo esta ultima la de reciente disponibilidad en Chile. La dosis a utilizar será muy individual para cada paciente según el tipo de cáncer, nivel de dolor y facilidad de administración.

Los cuidados paliativos no son sinónimo de enfermedad terminal
Junto a los tratamientos para eliminar los tumores (quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia), los cuidados paliativos cobran suma importancia en la calidad de vida de los pacientes, ya que buscan evitar aquellos síntomas secundarios que derivan de la enfermedad y que pueden significar problemas sicológicos, sociales, espirituales y físicos, tanto para el paciente como para su entorno.

Este tipo de cuidados se pueden recibir tanto en recintos hospitalarios como en el mismo hogar bajo la supervisión médica. El doctor Rodrigo Fernández, explica que bajo la garantía GES, “una vez que el paciente es diagnosticado con cáncer, entra de inmediato a la unidad de dolor y cuidado paliativo en donde estamos atentos para cuando se desaten estas crisis de dolor irruptivo”.

Para esto se conforma un equipo multidisciplinario- que incluye apoyo sicológico- que cuenta con un médico a la cabeza quien supervisa el tratamiento paliativo. “En el caso del dolor irruptivo, conversamos con el paciente y le explicamos que no se lo vamos a quitar por completo, sino que lo controlaremos de manera paulatina hasta lograr el menor nivel. No le creamos falsas expectativas ni a el paciente ni a su familia”, indica el jefe de unidad del Hospital Salvador.

Ambos especialistas concuerdan en la importancia de entregar toda la información sobre los alcances y beneficios de los cuidados paliativos. “Muchos creen que hablar de tratamiento paliativo es sinónimo que la enfermedad va mal y no es así. El paciente debe identificar estas crisis de dolor, consultar tempranamente en búsqueda de un tratamiento multidisciplinario y recibir una solución pronta a sus crisis de dolor irruptivo”, concluye el doctor Javier de Castro.