Conociendo algo más sobre la medicina integrativa

Todos alguna vez tenemos que ocuparnos de nuestra salud, algunos lo hacen cuando se enferman, otros se ocupan de ella permanentemente. Buenos hábitos alimenticios y actividad física son los mantras de una vida saludable, pero cómo saber qué camino seguir cuando decidimos mirar un poco más allá de la medicina alópata o convencional. Entre una serie tendencias decidimos conocer un poco más de lo que propone la Medicina Integrativa.

En internet abundan los testimonios de pacientes con enfermedades de todo tipo, pero principalmente las llamadas degenerativas o crónicas, que dicen haber encontrado una solución o alivio considerable a sus dolencias tratándose en centros de medicina integrativa.

A diferencia de la medicina convencional o alópata, que se concentra en el tratamiento de la enfermedad en sí misma; la medicina integrativa aborda la enfermedad comprendiendo que para que ésta ocurra, deben generarse desequilibrios en alguno de los tres planos que comprenden al ser humano, que son: el físico, emocional y espiritual.

Para indagar más sobre esta propuesta, conversamos con la doctora Lillian Arias, quien dirige un centro de medicina integrativa en nuestro país:

Doctora ¿Cómo definiría usted la Medicina Integrativa?
LA: “Lo primero que tenemos que entender es que la medicina integrativa, es el ejercicio de la ciencia médica con enfoques holísticos, lo que significa que se trata al ser humano en su conjunto como cuerpo, mente y alma. Por tanto, la denominación “medicina integrativa” se trata de un enfoque, de un concepto, en donde cada profesional decide cuales serán las técnicas que usará para lograr este objetivo”.

¿Qué técnicas ocupa usted?
LA: “Va a depender de cada caso clínico. Particularmente yo, luego de evaluar al paciente y conocer su diagnóstico, defino su tratamiento basándome en la visión de la medicina convencional, la Medicina Tradicional China (MTCH) y Tibetana, sumado a los aportes de la medicina biológica alemana, a la terapia neural avanzada, a las medicinas bioxidativas antiaging (antienvejecimiento) y ortomolecular. Las terapias pueden ir desde; la autohemoterapia mayor, homotoxicología, la nutrición inteligente Ortomolecular, la Acupuntura y la Ozonoterapia, pasando por la nivelación energética, hasta llegar a involucrar directamente al paciente a través de su alimentación”.

¿Cómo es que un médico cirujano llega a aplicar este enfoque?
LA: “Después de trabajar durante cinco años en la Unidad de Tratamientos Intensivos (UTI) con pacientes trasplantados de corazón, riñón y otras múltiples patologías graves y de riesgo vital, comprendí que algo en el tratamiento de la enfermedad no era suficiente, que era necesaria una praxis más amplia que incluyera dimensiones emocionales y espirituales. El ser humano, no es sólo un cuerpo, es también una mente, un ser con alma, fue así que comencé este recorrido, que partió con la Medicina Tradicional China y Tibetana y prosiguió con una serie de otras especializaciones”.

La doctora Lillian Arias es médico cirujano, experta en Medicina China, Acupuntura, Medicina Tibetana, además diplomada en Homotoxicologia o medicina Biológica o Biorreguladora que por definición es una homeopatía complejista y Ozono terapia.

Uno de los más famosos promotores de la Medicina Integrativa, es el Doctor Deepack Chropa, médico, escritor y guía espiritual de origen indio, quien ha escrito sobre el poder de la mente en la curación médica, sobre autoayuda y espiritualidad, pero lo cierto es que está tendencia también alcanza a los planos formales de la medicina, en Estados Unidos la incorporación de enfoques integrativos en su red de hospitales ha ido en aumento, según un estudio llevado a cabo el año 2011, por la Asociación Americana de Hospitales y el Instituto Samueli, el 42% de los hospitales ofrecían prestaciones de terapias complementarias.

Parece clave entonces, que comprendamos que si decidimos optar por este tipo de enfoque medicinal como pacientes, tendremos que estar disponibles para involucrarnos y comprometernos con nuestro tratamiento, ya que una parte importante del proceso de sanación lo realiza uno como paciente, a través del hacerse consciente de su cuerpo, de su alimentación y de sus emociones, esto junto con todo el saber de la medicina siendo aplicada de manera integrativa, pueden conceder espacios de “bienestar no sólo físico, también espiritual”.